jueves, 20 de marzo de 2014

gotico- notre dame

La obra de la catedral, se inició en un contexto de expansión demográfica y económica, con un ambiente de paz, prosperidad y renuevo religioso e intelectual.
La estructura socio-económica del Románico fue feudal, a diferencia de la del gótico que fue urbana y burguesa, lo que liberó una importante mano de obra que se dirigió a las ciudades, tal como reza un proverbio medieval " El aire de la ciudad libera".
Una nueva clase social, la burguesía que se enriquece con el comercio, la artesanía y la banca, suministrando una importante fuente de ingresos destinados a los servicios administrativos y militares.
Los Obispos recobran la supremacía eclesiástica sobre los abades.
Por su situación demográfica, y la importancia que tenía París en el reino, gozaba de acontecimientos religiosos y políticos importantes.
La catedral es la iglesia mayor diocesana, en ella se asienta la cátedra del obispo, dónde preside el culto a los fieles, el edificio es una exaltación, entre el clero y la monarquía revelando el orgullo de la burguesía , una prueba de esto es que la  catedral no sólo fue una casa de oración, sino que también se convirtió en lugar de celebración de coronaciones, bautizos, bodas, funerales....mientras el pueblo llano rezaba y se divertía en las festividades de Navidad y Semana Santa.
En los siglos XVII y XVIII la catedral fue testigo de actos solemnes de la grandeza y las victorias de la realeza, así como testigo de la coronación de Napoleón.
La catedral, dedicada a María, ( de ahí su nombre) será símbolo de la sociedad bajo-medieval, en ella se reunirán los gremios, se coronaran los reyes y se realizaran actos políticos y sociales de la monarquía francesa. Además de ser la catedral del obispo de París, estos hechos también contribuyeron a la literatura, como ejemplo Victor Hugo  que escribió en 1831 el romance "Nuestra Señora de París" .
La Catedral fue mandada a construir por el Abad Sully, el cual era un personaje relevante y de poder en su época, además de la importancia que tenía Dios durante el gótico, la belleza de la catedral nos permite elevarnos al conocimiento de Dios, además de ser testigo de coronaciones y actos de poder que se realizaron en su interior.

Comentario artístico


Identificación de la obra
Autor: Fueron varios, la primera piedra fue puesta por el papa Alejandro III en 1163, iniciandola en obispo Maurice de Sully la construccción del coro, hacía el año 1200 se terminó la fachada porel obispo Eudes de Sully, y las torres algo después, en 1245. Luego se realizaron las capillas de las naves y las del coro, llevadas a cabo bajo la dirección de Jean de Chelles.
Estilo:Gótico
Fecha.1163-1345

Descripción de la obra

El edificio refleja los elementos del gótico clásico, en el interior se alzan cuatro pisos: arcadas separando las naves, tribunas,pasaje del triforio en el espesor del muro y ventanas superiores hasta el arranque de las bóvedas.
Algo destacado en la catedral gótica es el arbotante, un gran brazo de piedra que neutraliza el empuje de las bóvedas, descargandolos sobre los contrafuertes laterales.
La fachada en forma de H, con dos torres y un cuerpo central, dispone en el nivel de ventanales un enorme rosetón, en el tercer cuerpo dos torres dónde están las campanas.
Buscando la altura para acercarse a Dios .
Pertenece al orden corintio, siendo la primera catedral construida en Francia durante el Gótico.
Se observa desde el exterior la planta de salón con girola, lo conforman cinco naves de las cuales destaca la nave principal, reparte el peso y permiten abrir grandes ventanales, para reforzar la sensación de verticalidad se añaden los pináculos que asientan el peso de los arbotantes, el agua se evacua por las gárgolas mediante un techo muy inclinado que transporta el agua por los canalillos que van por encima de los arbotantes.
La parte central está dedicada al juicio final dedicada a la virgen María y a Santa Ana, el segundo nivel la galería de los reyes, y en el centro un gran rosetón con un símbolo en  piedra de la Virgen María.
El interior es un conjunto de armoniosas piedras, también es geometría y cálculo arquitectónico, teniendo cuatro alturas en su parte inferior,la arcada de separación de las naves, la tribuna para ampliar en aforo del templo durante las grandes celebraciones, el triforio formado por una estrecha galería, utilizada para las labores de limpieza y mantenimiento, y la tribuna y el triforio que tienen arcos de medio punto románicos mientras que los formeros y perpiaños que acotan las naves son ya ojivales. 
Presenta unas vidrieras que dejan entrar la luz,también posee un monumental órgano con una destacable caja adornada con autómatas.

Temática y Simbologia

La temática es religiosa, dedicada a María ,tenían la función de acoger a los fieles para seguir el acto religioso, el gótico se caracteriza por la inmensidad de sus construcciones para alcanzar a Dios, a la vez también servía para la realización de funciones civiles.
En esta catedral se observa la voluntad del obispo Maurice de Sully de crear una gran catedral acorde con el desarrollo que se esta llevando a cabo en París.
Refleja la voluntad del hombre  por medio de sus construcciones, la burguesía refleja el esfuerzo de los ciudadanos por su construcción, contribuyendo con impuestos o donativos.
Hay varios principios básicos, que son la verticalidad, la increíble altura que alcanzaba la catedral simbolizando de esa manera el triunfo del hombre sobre la naturaleza, la iluminación a través de las vidrieras, luz de Dios que nos ilumina, reflejando el triunfo de la religión y de la grandeza de Dios, iluminando al hombre.

Antecedentes e influencias Posteriores:

Los antecedentes los podemos encontrar en la Abadía de Saint Denis, se cree que el obispo se inspiró en la girola y cabecera, también podemos encontrar antecedentes con otras catedrales preclásicas , como la de Laon, Noyon o Sentis que guarda similitudes como por ejemplo su forma en H.
Como influencias posteriores, la catedral de Amiens
 
 
 
 
 
 


 









jueves, 13 de marzo de 2014

claustro de del monasterio de santillana

Claustro de la Colegiata de Santillana del Mar (Cantabria). Al fondo la galería oeste.


En el arte románico triunfa la escultura monumental, de tal modo que se establece una interesante armonía entre arquitectura y escultura, más apreciable, por lo general, cuanto mayor es la importancia del edificio.

Los mejores y mayores logros de la escultura se plasmaron en los tímpanos de las portadas de iglesias y catedrales, a través de las impresionantes e impactantes representaciones del Pantócrator, el Tetramorfos o las espeluznantes evocaciones del Juicio Final tal como aparece descrito en el Apocalipsis.

Fuera de ellas, la escultura encuentra un nuevo espacio para manifestarse en los claustros de esas mismas iglesias y monasterios. Estos espacios, constituidos por un corredor cubierto, normalmente cuadrado o rectangular, se separan de un espacio abierto, ocupado por un jardín, un pequeño huerto o una fuente, mediante una arquería de arcos de medio punto sostenidas por columnas. En los capiteles y pilares angulares de esas columnas encontrará el escultor románico un espacio propicio para la representación escultórica, desarrollándose lo que se ha dado en llamar capitel historiado. En ellos, la fantasía del artista, en no pocas ocasiones, se desborda, creando imágenes fantásticas y narrando sucesos con un primitivismo y estilo de un encanto indescriptible.







Colegiata de Santillana del Mar. Galería norte vista desde la galería oeste. Siglo XII-XIII


En España disponemos de magníficos ejemplos, como el claustro del monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos), el de San Juan de la Peña (Huesca) o el que hoy nos ocupa, el de la Colegiata de Santillana del Mar, en Cantabria. Los orígenes del templo se remontan a la alta Edad Media, cuando se creó en el lugar un monasterio para albergar las reliquias de Santa Juliana. A finales del siglo XII el monasterio adoptó la fisonomía actual propia de la arquitectura románica, y el claustro pudo concluirse hacia el siglo XIII.

Tiene forma de cuadrilátero irregular y cuenta con cuarenta y tres capiteles esculpidos, repartidos en tres de sus cuatro galerías, y cuyo repertorio iconográfico incluye tanto capiteles historiados como vegetales y geométricos, con una talla de enorme calidad.


Capitel con centauro y tallos entrelazados. Colegiata de Santillana del Mar (Cantabria)


En ellos se da cuenta de diferentes episodios bíblicos, tanto del Antiguo como, especialmente, del Nuevo Testamento. Entre los temas representados aparecen diferentes escenas del Apocalipsis, del Bautismo de Cristo, del Descendimiento de la Cruz, etc.

También se representan animales fantásticos como centauros, dragones luchando contra caballeros, grifos, además de aves y serpientes gigantescas. Estas imágenes fantásticas constituyen algo habitual en la plástica escultórica medieval y se tomaban de los bestiarios, libros que venían a ser como una especie de colección de seres fantásticos o manuales de simbolismo animal. Tuvieron una enorme difusión y popularidad en la Europa medieval y todos ellos derivan del Physiologus, un bestiario cuyo original escrito en griego se ha perdido, pero que conocemos por manuscritos ilustrados con traducciones del texto al latín.

Estas imágenes tenían un origen oriental, bizantino y persa, y aunque no fueron aceptadas fácilmente por los pensadores cristianos, se impusieron de forma rotunda en el arte. Los animales, reales o fantásticos, como el resto de imágenes en el románico, estaban marcados por su simbolismo. En algunos casos, como el de las aves y los grifos, este simbolismo era positivo. Las primeras se identificaban con el alma, ya que pueden volar y ascender al cielo; los segundos se situaban muchas veces en las enjutas de los templos, y se consideraban como guardianes de los recintos sagrados, protegiendo la entrada a los mismos.


Colegiata de Santillana del Mar (Cantabria). Capitel con dragón y ángel.


Otras imágenes que aparecen en el claustro, como serpientes, dragones y centauros, tienen un simbolismo negativo. La serpiente es uno de los símbolos más conocidos del pecado y del demonio, en la iconografía cristiana. En cuanto a los dragones, en el románico suelen presentar más la forma de una serpiente alada y con garras, y es uno de los símbolos demoníacos por excelencia, genuino enemigo de Dios y del hombre. El centauro, por su parte, simboliza la brutalidad y la lujuria y con frecuencia, como ocurre en Santillana, se les representa con arco y flecha.

Los historiadores han notado un gran parecido en el estilo de estos capiteles con la portada románica de la iglesia de Santa María de Yermo (Cantabria), obra firmada por el maestro Pedro Quintana, por lo que es posible que se trate también del autor del claustro de Santillana.

Para saber más sobre este recogido e íntimo claustro románico, puedes consultar tanto la excelente e imprescindible claustro.com, página de Juan Antonio Olañeta con una detallada información y fotografías de cada uno de los capiteles, como la del Románico aragonés. También en arteguías puedes encontrar información tanto sobre la Colegiata como sobre el simbolismo de la escultura románica. Otra colección de imágenes puedes ver en astragalo.net.

Por último, os dejo aquí un video que he preparado con algunas fotografías del claustro tomadas durante mi última visita a Cantabria el pasado verano.
 






 

arte romanico- iglesia y baptisterio

Con el nombre de baptisterios o comúnmente bautisterios se designan las pequeñas iglesias y capillas destinadas a la administración del Bautismo, ya estén aisladas de las grandes basílicas (aunque siempre próximas a éstas), adosadas a ellas o dentro de las mismas. Se construyeron en edificio aparte en la época del emperador romano Constantino, siendo ya raro encontrarlos así a partir del siglo VII. En cambio, se dispusieron como capilla en todas las parroquias a partir de dicho siglo.
Cuando los baptisterios se erigían en edificio separado se elevaban sobre planta circular o poligonal y se coronaban con una cúpula de idéntica planta que se sostenía por arcos apoyados en una columnata concéntrica al muro. Su interior se adornaba con mosaicos y pinturas y en el centro del plano se alzaba la gran pila bautismal de piedra. Casi todos los baptisterios se dedicaron a San Juan Bautista y no se fundaban sino en las ciudades que tenían obispo.
El baptisterio paleocristiano de San Juan en Fuente, en la Catedral de Nápoles, se considera el más antiguo de Occidente.[1] Es célebre y típico entre otros el baptisterio de San Juan de Letrán que data de la época de Constantino. Con él compite el mausoleo de Santa Constanza que probablemente sirvió también de baptisterio en la misma época. El primero se elevaba sobre planta octogonal y el segundo, sobre planta circular. Son también dignos de destacar los siguientes baptisterios italianos
También se erigieron desde el siglo XV numerosos baptisterios aislados en Francia, en el Norte de África, en Egipto, en Siria y en algunas otras regiones de Oriente. En España, apenas se conocen baptisterios con esta característica.
Se conoce también con el nombre de baptisterio al lugar o sección de la iglesia dedicado al bautismo, en el cual se ubica la pila bautismal.

 

Historia

Baptisterio de Cremona
Los primeros cristianos, según San Justino mártir y Tertuliano, no tenían mas bautisterios que las fuentes, los ríos, los lagos o la mar que estuviesen más cerca de su habitación y como muchas veces la persecución no les permitía bautizar en medio del día, acudían de noche o conferían el bautismo en sus casas.
Después de que la religión cristiana llegó a ser la religión de los emperadores, además de las iglesias, se construyeron edificios particulares, destinados únicamente a la administración del bautismo y por esto se les llamó bautisterios o baptisterios. Pretenden algunos autores que estos bautisterios estaban colocados antiguamente en el vestíbulo interior de las iglesias, como lo están ahora nuestras pilas bautismales pero esto es un error. Los bautisterios eran editicios enteramente separados de las basílicas y situados a alguna distancia de los muros exteriores de estas. No dejan ninguna duda los testimonios de San Paulino, de San Cirilo de Jerusalén y de San Agustín. Separados así los bautisterios han subsistido hasta fines del siglo VI, aunque desde entonces haya habido algunos colocados en el vestíbulo interior de la iglesia, tal como en el que Clodoveo recibió el bautismo de manos de San Remigio. Después, este uso se hizo general, si se exceptúan un pequeño número de iglesias que han conservado el antiguo, como la de Florencia y todas las ciudades episcopales de Toscana, la Metrópoli de Rávena y la iglesia de San Juan de Letrán en Roma.
La mayor parte de estos edificios eran de una capacidad considerable, en razón de que por la disciplina de los primeros siglos no se administraba entonces más que por inmersión y (fuera del caso de necesidad) solamente en las dos festividades mas solemnes del año, la Pascua y Pentecostés. El numeroso concurso de los que se presentaban a recibir el bautismo y la decencia que exigía el que los hombres se bautizasen separados de las mujeres, requerían un local tanto mas espacioso cuanto que era necesario disponer allí los altares en que los neófitos recibiesen la confirmación y la eucaristía, inmediatamente después del bautismo. Así el bautisterio de la iglesia de Santa Sofía, en Constantinopla, era tan espacioso que sirvió de asilo al emperador Basilisco, y de sala de reunión a un concilio muy numeroso.
Los baptisterios tenían muchos nombres diferentes, tales como piscina, lugar de iluminación, etc. todos relativos a las diferentes gracias que se recibían en ellos por el sacramento.[2]

Forma de los baptisterios

Baptisterio de Agliate.
Baptisterio de Bérgamo.
En los autores antiguos se dice poco en cuanto a la forma y adornos de los baptisterios o al menos lo que de ellos se dice es muy incierto. He aquí lo que dice Fleuri sobre la fe de Anastasio, de Gregorio de Tours y de Durando en sus notas sobre el pontificado atribuido al papa Dámaso:
El bautisterio regularmente era redondo, teniendo un hoyo al que se bajaba por algunas escaleras para entrar en el agua; propiamente era un baño. Luego estaba limitado a una gran cuba de mármol o de porfiro como una bañera, por último se reducía a una pila como son en el día las fuentes. Estaba adornado el bautisterio de pinturas análogas al sacramento y alhajado con muchos vasos de oro y de plata para guardar los santos óleos y verter el agua. Muchas veces estos vasos tenían la figura de corderos o ciervos para representar el Cordero cuya sangre nos purifica y para manifestar el deseo de las almas que buscan a Dios, como el ciervo sediento busca la fuente, según la expresión del Ps. 11. Se veía también en el bautisterio la imagen de San Juan Bautista y una paloma de oro o de plata colgada para representar mejor toda la historia del bautismo de Jesucristo y la virtud del Espíritu Santo, que desciende sobre el agua bautismal. Aun algunos decían el Jordán en lugar de las fuentes.
Costumbres de los cristianos tit. 36.
Lo que añade Durando, que los ricos ornamentos con que el emperador Constantino había adornado el bautisterio de la Iglesia de Roma eran como un recuerdo de la gracia que había recibido de manos del papa San Silvestre, es evidentemente falso, porque en el día está demostrado que este principe se bautizó en Nicomedia, poco tiempo antes de su muerte.
Baptisterio de Letrán.
Baptisterio de Venzone.
En el principio, no hubo bautisterios, sino en las ciudades episcopales, de donde procede que el rito ambrosiano no permite que se haga la bendición de las pilas bautismales la víspera de Pascua y de Pentecostés en otra parte que en la iglesia metropolitana de las que las iglesias parroquiales llevaban el agua bendita para mezclarla con otra; después se les ha concedido tener bautisterios o pilas particulares. En la iglesia de Meaux, los curas de la ciudad, llevaban a bautizar los niños a las pilas de la iglesia catedral, desde el sábado santo, hasta el sábado sigiuiente. Es un derecho unido a la parroquia titular y a algunas agregadas, pero no a todas, ni a las capillas y monasterios, que si lo tienen, no lo poseen sino por privilegio y concesión de los obispos.[3]
Fachada del Baptisterio de Cota (Colombia), de la IDMJI.

Baptisterios modernos

Aunque no es algo común, algunas confesiones cristianas han construido modernos baptisterios. En estos baptisterio de reciente construcción, suele primar la funcionalidad, sobre cualquier otro aspecto especialmente de índole decorativo
 
 
 
 






 

conjunto de pisa

conjunto de pisa

arte romanico- conjunto de pisa

La catedral de Santa María Asunta, en el centro de la Piazza dei Miracoli es la catedral medieval de Pisa. Obra más representativa del románico, en particular del románico pisano, muestra el testimonio tangible del prestigio y de la riqueza alcanzados por la república marinera de Pisa en el momento de su apogeo.

 

 

Historia

El cuerpo de la basílica, con la célebre Torre de Pisa, que representa el campanil.

Fue iniciada en 1063-1064 por el arquitecto Buscheto, con la décima del botín de la empresa pisana contras las Islas Baleares. Se fundieron en ella elementos estilísticos diversos, clásicos, lombardo-emilianos, bizantinos y en particular islámicos para probar la presencia internacional de los mercaderes pisanos de aquellos tiempos. En el mismo año se iniciaba también la reconstrucción de la Basílica de San Marcos en Venecia, por lo que puede colegirse que también hubo cierta rivalidad entre las dos repúblicas marineras para crear el lugar de culto más bello y suntuoso.

La catedral fue consagrada en 1119 por el Papa Gelasio II, que pertenecía al grupo pisano de los Gaetani (o Caetani), condes de Terriccio y d'Oriseo, pero ya en la primera mitad del siglo XII fue ampliado bajo la dirección del arquitecto Rainaldo a quien correspondió el proyecto de la fachada actual, concluida por su grupo de maestros guiados por los escultores Guglielmo y Biduino.

El aspecto actual del complejo edificio es el resultado de repetidas campañas de restauración que se sucedieron en diversas épocas. Las primeras intervenciones radicales se realizaron tras el incendio de 1595: se elaboraron las puertas de bronce de la fachada, obra de escultores de la escuela de Giambologna; a partir del siglo XVIII se inició el progresivo revestimiento de las paredes internas con grandes pinturas en tela, los quadrones con Historias de beatos y santos pisanos, realizados por los principales artistas de la época gracias a la iniciativa de algunos ciudadanos que se financiaron creando una actividad comercial para el efecto.

Las intervenciones sucesivas se dieron durante el siglo XIX y se concentraron en las decoraciones internas y externas, que en muchos casos, por ejemplo para las esculturas de la fachada fueron sustituidas por copias (los originales están en el museo.

Perfil artístico

Al inicio, el edificio tenía planta de cruz griega y la cúpula sobre el cruce de ambos brazos. Hoy tiene planta de cruz latina con cinco naves con ábside y transepto de tres naves. El interior sugiere un efecto espacial similar al de las grandes mezquitas.

Exterior

La puerta central de la Catedral.

La riquísima decoración comprende mármoles multicolores, mosaicos y numerosos objetos de bronce provenientes del botín de guerra, entre los cuales el Grifo usado como parte del techo, junto a Palermo en 1061.

Los arcos de perfil agudo hacen referencia a influencias musulmanas y del centro de Italia. La fachada de mármol gris y blanco, decorada con incrustaciones de mármol colorado fue edificada por el maestro Rainaldo.

Su famoso campanario la Torre de Pisa Los tres portales están bajo tres órdenes de logias divididas por cornices con teselas de mármol, tras las cuales se abren monóforas, bíforas y tríforas.

La puerta principal de bronce macizo fue fundida en el taller de Giambologna, pero antiguamente los visitantes entraban en la catedral a través de la Puerta de San Raniero, hoy colocada atrás, frente a la Torre inclinada. Fundida en torno al 1180 por Bonanno Pisano, y única que sobrevivió al incendio que semidestruyó la nave, esta puerta fue transferida de su lugar original en la fachada precisamente tras el incendio.

La puerta de san Raniero está decorada con 24 motivos ornamentales dentro de cornices. Esta puerta es una de las primeras producidas en Italia en la Edad Media, tras la importación de numerosos ejemplos de Constantinopla (en Amalfi, Salerno, Roma, Montecassino, Venecia) y se admira de ella una sensibilidad occidental, que se separa de la tradición bizantina.

Sobre las puertas hay cuatro filas de galerías abiertas, con la Virgen y el Niño en la cima y, en los ángulos, los cuatro evangelistas, la tumba de Buscheto se encuentra a la izquierda de la puerta norte de la fachada.

Interior

El interior.

El interior está revestido de mármoles blancos y negros, tiene un techo a artesonados dorados del siglo XVII, en madera y pintado, por los florentinos Domenico y Bartolomeo Atticiati. No se sabe si el techo original fuera similar o de simples armaduras. El techo actual dorado muestra el escudo de los Médici.

En el punto de encuentro entre los transeptos y el cuerpo central se alza la cúpula con frescos de la Virgen en la gloria y los santos de los pisanos Orazio y Girolamo Riminaldi (1627-1631).

Las impresionantes columnas graníticas en estilo corintio entre la nave y el ábside provienen de la mezquita de Palermo, botín de la batalla en la “Cala” de 1063.

El gran mosaico del ábside con Cristo en majestad, rodeado por la Virgen y San Juan Evangelista fue terminado con el rostro de san Juan por Cimabue en 1302, y sobrevivió milagrosamente al incendio de 1595. El San Juan Evangelista es la última obra realizada por él antes de la muerte y una de las pocas de las que existe documentación certificada. Evoca los mosaicos de las iglesias bizantinas y normandas, como la de Cefalú y Monreale, en Sicilia.

Entre las obras medievales que escaparon al incendio figuran el fresco La Virgen con el Niño del pisano Maestro de San Torpè en el arco triunfal, y bajo él el pavimento cosmatesco, realmente raro fuera del Lacio. Fue realizado con teselas de mármol usando temas geométricos en opus alexandrinum (mitad del siglo XII).

El púlpito, obra maestra esculpida por Giovanni Pisano entre 1302 y 1310,sobrevivió al incendio pero fue desmontado durante los trabajos de restauración y no fue repuesto hasta 1926. Con su estructura arquitectónica y la compleja decoración escultórea, la obra es una de las más vastas narraciones por imágenes del siglo XIV que refleja la renovación y el fervor religioso de la época. En las placas, ligeramente curvas, se han esculpido con un lenguaje expresivo los episodios de la Vida de Cristo. La estructura poligonal, como los ejemplos análogos precedentes, en el púlpito de Pisa, de Siena y de Pistoya, pero por primera vez los paneles están ligeramente curvados, dando una idea de circularidad nueva en su género. Igualmente originales son

  • La presencia de cariátides, figuras esculpidas en el lugar de simples columnas, que simbolizan las Virtudes.

  • La adopción de ménsulas en lugar de arcos para sostener el piso alzado.

  • El extraordinario sentido del movimiento, dado por las numerosas figuras que llenan cada espacio vacío.

Por estas cualidades unidas a la técnica narrativa de las nueve escenas es considerado como la obra maestra de Giovanni y de toda la escultura gótica italiana.

El púlpito solicitado a Giovanni sustituyó a otro realizado por Guglielmo (1157-1162) (púlpito del Maestro Guglielmo), que fue enviado a la Catedral de Cagliari, dependiente del arzobispo de Pisa.

Dado que no había documentación de cómo era el púlpito antes de ser desmantelado, fue reconstruido en una posición distinta de la original y, seguramente, con las partes en el mismo orden y orientación de como se había pensado. No se sabe si poseía o no una escalera de mármol.

La iglesia conserva además las reliquias de San Rainiero, patrón de Pisa, y la fragmentaria tumba de Enrique VII, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, muerto en Buonconvento mientras asediaba Florencia. La tumba, también desmontada y recompuesta, fue esculpida por Tino di Camaino entre 1313 y 1315 y está en el transepto derecho, mientras que originalmente estaba en el centro del ábside, como signo de la fe gibelina de la ciudad. Sucesivamente trasladada otras veces por cuestiones políticas, fue separada en varias partes (unas dentro de la iglesia, otras en la fachada, otras en el cementerio monumental, y finalmente en el museo).

Las 27 pinturas que revisten la tribuna detrás del altar mayor, que representan Episodios del Antiguo Testamento e Historias cristológicas, fueron realizadas entre el siglo XVI y XVII por los mejores pintores de Toscana: Andrea del Sarto, El Sodoma y Domenico Beccafumi.

Numerosos y preciados son los adornos del siglo XVII, entre los que sobresalen el crucifijo de bronce del altar mayor y los ángeles portacandelabros al extremo de la “transenna” de mármol, obra de Giambologna. Además está el ciborio de plata ideado por Giovan Battista Foggini (1678-1686) en el altar de la capilla del Santísimo Sacramento. En los numerosos altares laterales se encuentran pinturas del siglo XVI y XVII elaboradas por pintores prestigiosos. Particularmente venerada es la imagen de la Virgen con el Niño (del siglo XIII), llamada Madonna di sotto gli organi, atribuida a Berlinghiero Berlinghieri.


El edificio, como el campanario está hundido perceptiblemente en el suelo, y algunos desequilibrios en la construcción se pueden ver con facilidad así como las diferencias de nivel entre la nave de Buscheto y la prolongación por obra de Rainaldo.

Los originales “graduales” de la catedral, obra de Giovanni Pisano de fines del siglo XIII fueron sustituidas en 1865 por el actual Sagrato. Estos graduales rodeaban el perímetro de la catedral al nivel del terreno y consistían en un casco de recuadros esculpidos con figuras de animales y cabezas. Actualmente algunos fragmentos se pueden ver en el museo